
No debería haber un solo anuncio comercial en calles y espacios que pertenecen al pueblo. La vía pública no es un aparador corporativo. Mientras miles de árboles son talados para dar paso a espectaculares, pantallas o anuncios de productos que dañan la salud y el ambiente, se criminaliza a quienes siembran vida. Nuestros ancestros no llenaban sus caminos de propaganda; respetaban la tierra y los ciclos de la naturaleza. Hoy, las marcas que ocupan el espacio común con fines de lucro deben ser expuestas si contribuyen a la destrucción del entorno.
Lista de empresas Tala Arboles:
- Starbucks
- Farmacias del Ahorro
- Cinemex
- Grupo México
- Mitikah
- Fibra UNO
- Walmart
- Chedrahui
- Televisa
- Bayer
- Hotel Camino Real
Los anuncios no solo talan árboles. También invaden el espacio visual público y provocan una alteración cognitiva constante. Incluso los que están en fachadas o muros generan contaminación visual y deterioran nuestra relación con el entorno. Bombardean nuestra mente con estímulos comerciales no deseados, interrumpen los ciclos naturales de atención y distorsionan nuestra percepción del espacio. El territorio visual también es un bien común, y debería estar libre de propaganda. Vivir rodeados de mensajes corporativos no es normal. Recuperar el silencio visual es parte de sanar el territorio.
